El dispensario María Salus Infirmorum desde que se construyó en 2010, ha mejorado y aumentado sus servicios con un centro de radiología digital. La necesidad de ampliar este servicio era urgente ya que no existía la posibilidad de acceder a un centro de radiología en 60 kilómetros.


El objetivo que persigue el proyecto es mejorar la calidad sanitaria de la población de Kiongwani y sus alrededores. Concretamente, se busca diagnosticar con la mayor exactitud posible las patologías que necesiten de un diagnóstico radiológico. Así, se espera atender al 100% de los pacientes que acudan al dispensario y que necesiten, para un mejor diagnóstico, el uso de los equipos radiológicos.
Se completa el servicio radiológico con la adquisición de un ecógrafo para un diagnóstico más preciso, y un seguimiento y control de las mujeres embarazadas.







