El proyecto surgió por iniciativa de Santi, voluntario en el verano 2013, el joven, movido por la pena que sentía al ver a niñas, mujeres y niños cargados con pesados bidones de agua y fajo de leña, pensó que podía ser una forma fácil de ayudarles comprando unos burros y entregarlos a las familias más necesitadas. Con la condición de que cuanto tuviera crías donara a otras familias necesitadas.


Ya se han comprado unos 30 burros que se han entregado a otras tantas familias.
Los burros serán ahora el medio de transporte para las carga.



El primer burro que llegó a Kiongwani. Donativo de las “amigas del café” de Calahorra. El burro se llama Calahorra -01-
Los burros, sin darse cuenta, hacen más llevadera la vida de niños y mujeres.







A modo de anécdota: El primer regalos que la Asociación Maria Salus Infimorum hizo a una familia de Kiongwani fue un burro; esto sucedió el año 2002. Fue nuestra y vuestra primera “gotita de aguas”.











