El acceso al agua, saneamiento e higiene es un derecho humano, y sin embargo, miles de millones de personas siguen enfrentándose a diario a enormes dificultades para acceder a los servicios más elementales. Los habitantes de Kiongwani con frecuencia experimentan la falta de agua.
«Nunca sabremos el valor del agua hasta que el pozo esté seco.»
Thomas Fuller


Para obtener pocos litros de agua insalubre, contaminada por microorganismos patógenos causantes de enfermedades intestinales, tienen que recorrer varios kilómetros hasta encontrar una charca, hacer pequeños «pocitos» a la orilla para filtrarlo, llenar los bidones de 20 litros con cuidado, para que el agua no se enturbie con la tierra del «pocito», cargar sobre las espaldas y, caminando, llevarla hasta sus casas que utilizarán para beber, cocinar, lavarse y limpiar. Cantidad que deberá bastar para un día o más; casi siempre se trata de familia numerosa.


1º Proyecto agua: canalización de agua de Kilimanjaro
El agua, considerando como la fuerza motriz de la naturaleza, y viendo la necesidad del poblado, se inició la búsqueda de este precioso don, canalizándolo del acuífero proveniente del Kilimanjaro hasta el poblado (unos 4 km. de zanjas y cañería), dónde se construyeron dos grandes depósitos; de ellos se canalizó el agua a tres fuentes ubicadas en distintos lugares del poblado; acercando así el agua, evitando el pesado trabajo de sus gentes, sobre todo mujeres y niñas.
2º Proyecto agua: Perforación de varios pozos
Se hicieron varias tentativas buscando agua de acuíferos subterráneos, y a la tercera se encontró agua, abundante, en un acuífero con una perforación de 150m. Se dotó de varios tanque a lo largo del poblado, dónde el agua llega por pompeo eléctrico o, transportándola con el tractor remolcando un tanque de 5.000 litros.



Visto así, tendría que haber agua suficiente; pero la realidad no es así, hay agua, pero muy poca. El Kilimanjaro disminuye drásticamente la nieve; el Gobierno tasa el agua que en principio suministraba al poblado para que no falte en los hoteles de las ciudades turísticas: Nairobi, Mombasa y en los famosos safaris de Kenia. Actualmente es muy poca el agua que llega a los depósitos y, después de tanto trabajo, los dos primeros depósitos están prácticamente inutilizados.
A pesar de haber conseguido este acuífero, la población sigue teniendo que beber agua altamente contaminada, procedente de charcas de dónde beben animales y personas, siendo ésta la causa de enfermedades intestinales, muy graves sobre todo en los niños.
3º Proyecto agua: Sanear
El agua dulce es un recurso esencial para la salud de las personas, así como para la seguridad alimentaria, el desarrollo económico y el ecosistema. Estos elementos se ven afectados por su creciente escasez, que constituye uno de los principales problemas globales de la humanidad y que se vislumbra como una de las principales causas de conflictos en el futuro.

El agua del acuífero de Kiongwani, encontrada a 150m. de profundidad parecía ser una solución de los problemas de todo el poblado, sin embargo, resultó ser salada y muy fuerte en minerales. No servía para beber, ni si quiera para el riego.

Esta vez la solución ha llegado con las “gotitas solidarias”, regalo de los colegios Mater Dei y Ntra. Sra. del Puy, parroquias y Mancomunidad de Estella, han hecho posible la instalación de un equipo purificador del agua; ahora, el agua es potable..

… pero el agua no es suficiente para todo el poblado, de unos 30.000 habitantes.
Es paradójico ver como se emplean energías y millones de euros para buscar agua en Marte, y no se hace casi nada para abastecer de agua las zonas áridas de nuestro planeta, dónde la falta de este bien, regalo de la naturaleza para el ser humano, causa marginación, pobreza, enfermedades y muerte.
4º Proyecto agua: Embotellar

El proyecto anterior, purificador de agua, proporciona agua potable para una parte del poblado, pero no es suficiente para los 30.000 habitantes de Kiongwani.
El agua del pozo, después de sanear, es trans-portada con un tractor cisterna hasta los varios tanques distribuidos por el poblado, este modo de transporte hace que no sea potable el agua que llega a su destino: casas, escuelas, Centro de Salud…




Con la esperanza de solventar, esta nueva contrariedad acudimos otra vez a los colegios Mater Dei y Ntra. Sra. del Puy, y Mancomunidad de Estella, quienes con sus «gotitas» solidarias consiguió un equipo de embotella- miento de agua para Kiongwani.



























