
Saber vivir feliz es una suerte sentirse agradecido por todas las cosas buenas que tenemos a nuestro alrededor, y muchas veces, son las más simples las que más felices nos hacen. Incluso, como dice San Pablo, hay más felicidad en dar que en recibir.
La tarde tan entrañable que nos obsequió el evento Yoga solidario reunía todos estos aspectos, saber agradecer lo que recibimos, y dar “un futuro más digno” para Kiongwani con nuestras “gotitas” solidarias.
Gracias a todas las personas que han hecho posible este evento. ¡Asante sana!




